Como un violador, que pasas los límites del respeto mutuo.
Te sobrepasas una y otra vez en mi haber…
Como un violador que somete a su victima…
Y le impone a su antojo, el rumbo de sus sentimientos.
Así te sobrepasas conmigo…
Y a la vuelta de todo, como sumisa víctima…
Asiento una y otra vez, lo que en mi sellaste.
No en forma de cariño…
Sellaste y remedaste a tu antojo.
Y en tal manera, que aún hoy, tus afrentas.
Tengo para soportar…
En mi algo remedaste, y te cobras caro el derecho…
Una y otra vez, una y otra vez…
El derecho de remedar algo de mí…
Vida que me diste, remendón que me hiciste.
Pretendes cobrar por tus excesos, el cariño que no tuviste
Vida, no te cobres así… |