Se trata del haber, si de eso, de todo eso, que nos marcara la vida, y que fuera quedando en nuestro haber, en forma de batallas, al modo de, viejos guerreros conquistadores, que fuéramos…
Y es por esto, o por todo esto, que estamos hoy por hoy, parados frente a la vida, de este u otro modo, de esta u otra manera…
Se puede comenzar, por lo cotidiano, que nos acontece, y de allí desde las obligaciones diarias, y los compromisos asumidos, allegarnos a lo que fuera de nosotros, en otros tiempos.
Y con esto, rescatarnos, de lo que fueran, experiencias pasadas, viejas cosas, a modo del desván de la casa, donde quedaron guardadas, cosas y mas cosas, que tal vez pudiéramos traer a la luz, y con esto hacerlas relucir de nuevo, de una nueva manera, de una forma diferente…
Es el continuo, ida y vuelta, con la vida que fuera, y a la luz de los recuerdos, que podemos no ya quedarnos, en un punto muerto, como en la marcha neutral del automóvil sino, en un, ida y vuelta con lo que fuera nuestra vida…
El hecho de quedarnos sin esta capacidad de reciclar, o de reciclarnos, a la hora del desván, es como morir de a poco, y quedarse aferrado a unos pocos recuerdos, y ya para vivir…
La vida es dinámica, y el ida y vuelta es a diario, y si nos queremos mantener al día, solo podemos hacerlo reciclándonos, manteniendo un ida y vuelta, con la vida, y con el desván, cada vez mas limpio y ordenado…
Así, al modo de guerreros, en la batalla final, y a la hora de sopesar el éxito o fracaso de nuestra vida, tal vez podamos pensar mejor, respecto a lo que queda, a modo de haber, de tal contienda…
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