…Aquellos que nos hacen pasar el umbral de la realidad
y nos llevan a un mundo mágico…donde todo esta bien
y en su sitio, donde la armonía permanece…
Desde nuestro quehacer diario
repasar lo queda para el día siguiente,
tal ves revisar el órden de nuestro sitio de trabajo
y dede allí comenzar a estar en paz con nosotros mismos.
Adentrandonos en un sitio de colores que nos gustan,
con música sonando suavemente,
con luminosidad del ambiente apropiada,
nuestra lectura preparada con una buena tasa de te al lado,
Y desde ese mundo mágico sentir que se acomoda todo,
que todo lo pesaroso que nos queda del día, se diluye,
y con ello sentir que nuestra alma vuelve a nosotros, una y otra vez,
hasta que quizás nos quedemos semidormidos…
y con paz en el alma, vivificados una vez mas,
ya nos reconectemos con nosotros.
Y…desde este ensueño, hacer de nuestra vida,
no ya un desvelo de más, y más bienes aparentes,
sino un desafío de bienes diversos…
De crecimiento y edificación,
manteniendo la llama de la ilusión encendida,
por la aprensión de bienes perdurables… |