--Luego de la dicha…
en la hora de decir adiós
no tenemos consciencia
--En la despedida, desearíamos dejar atrás
solo recuerdos amables
y tal vez, no solo una lucha desmesurada
--Es que a la hora del adiós
quedan nuestros desvelos en los allegados.
y a partir de ellos es lo que nos depara el porvenir
--A partir de lo sembrado
es que tal vez merezcamos ese tan anhelado cielo
que elaboramos en nuestro interior
--¿Es acaso posible ilusionarse con el futuro...
cuando este ha dejado de ser cierto?
--¿Es acaso posible la esperanza?
de modo, que todo permanezca en su lugar
sin angustias, sin carencias
para que reine la paz y la armonía… |